| La ex novia de Carcaño alardea de sus cambios de versión ante el juez | | La menor de Camas (Sevilla) y ex novia del asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño, alardeó de sus mentiras ante el juez del caso Marta y las partes presentes este viernes en la audiencia preliminar al paso del caso al tribunal del jurado. La menor, Rocío P. G., de 15 años, replicó ante las preguntas del magistrado, los letrados y el fiscal: "Si le miento a la policía, le miento a cualquiera". En esta sucesión de mentiras que ha sufrido la compleja instrucción que investiga la desaparición de la menor sevillana Marta del Castillo, el juez, Francisco de Asís Molina, interrogó como testigo a Rocío P. G. por sus diferentes versiones de los hechos, y según fuentes del caso, confirmó sus mentiras ante la policía y que no le importaba mentir de nuevo, ante el pasmo de los presentes. 
| | El Gobierno vasco zanja el debate con Elorza | | La portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, consideró ayer "satisfactorio" el acuerdo alcanzado por el ejecutivo con la sociedad San Mamés Barria, creada para la construcción del nuevo estadio del Athletic Club, porque permitirá que el campo tenga "uso para todos los ciudadanos". | | 75 años a flote | | El Club Natación Judizmendi lleva 75 años formando, ante todo, personas. Por sus instalaciones han pasado desde 1935 más de 50.000 nadadores que han aprendido o perfeccionado su técnica en un clima que promueve "el compañerismo, la solidaridad, la superación personal y el trabajo en equipo", también entre sus entrenadores y monitores, subraya el presidente de la entidad, Eduardo Arizti. Desde que Patxi Martínez de Lecea y Eugenio Jiménez, Jimi, levantaran los cimientos del club el 12 de mayo de 1935 al inaugurar la primera piscina de Vitoria, de 25 metros, el club ha visto pasar a deportistas de la talla de los hermanos Llanos, grandes triatletas, y de nadadores que han llegado a formar parte de la selección española de natación, como Ana Isabel Sanz e Itziar Armentia. También figura en su lista de antiguos alumnos el actual director técnico de la Federación Española de Natación, Luis Villanueva. 
| | ¿Dónde está Yeste? | | ¿Y Yeste? Ni se sabe, ni nadie contesta. La versión oficialista es que el jugador de Basauri está pagando los platos rotos de su mala actuación en Bruselas ante el Anderlecht (donde jugó todo el partido). Si así fuera, sería injusto, porque fueron muchos los que en ese partido no dieron la talla e incluso estuvieron muy por debajo de sus prestaciones habituales por grandiosas o escasas que fueran anteriormente. No vale. Si fuera un asunto personal, algo asiduo en los diarios apócrifos de Yeste, deberían de saberlo los socios. Y no lo saben. Si fuera una decisión táctica de Joaquín Caparrós debería ser explicada naturalmente a los aficionados. Y si fuera una estrategia de negociación, vistas las dificultades mutuas para la renovación del contrato que acaba en junio, sería una imperfección del sistema demasiado lamentable. El Athletic no puede ser secreto y público al mimo tiempo. 
| | El abuelo | | Al abuelo se le hizo corta la vida de tanto desdoblarse en sus personajes, actuando en nombre de Paco el Bajo, Daniel el Mochuelo o el Señor Cayo. Le hubiese gustado morir como su amigo Damián, que el día antes estaba cargando cartuchos. "¡Ilusionado con algo la víspera! El que muere sin ilusiones era ya un hombre muerto", llegó a escribir en su diario Un año de mi vida. De la alegría él se despidió, sin embargo, hace más de una década tras una delicada operación. En este periódico, ya en 2004, describió su rutina como "un postoperatorio interminable". Aguardaba resignado el momento final aunque, cenizo como era, desde que cumplió los 50 decía vislumbrar el desenlace. "La ciencia ha conseguido alargar la vida del hombre, pero no su calidad de vida", se lamentaba. Por eso a quien por la calle le deseaba una larga existencia -"¡Don Miguel, que Dios le conserve entre nosotros muchos años!"- le requería unas oraciones por su entera recuperación. Para él la fama era "una cabronada" y amenazaba con "sentar plaza de energúmeno inabordable y encerrarse en una torre de marfil". Sería faltar a la verdad no reconocer que a veces por la calle apretaba el paso, pero en el fondo disfrutaba del calor de sus vecinos. No se podía reclamar más exposición al público a alguien a quien la sola idea de vestirse de monaguillo le desazonaba en la infancia. En su descarga diré que nunca dejó de responder una carta de sus admiradores, gran parte escolares extasiados con El camino. |
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